Ciudad de Zalestra
Entrada a Zalestra
La majestuosa Zalestra delante de tus ojos. Aún puedes ver a los bandidos mirándote con mala cara desde lejos.
Ciudad de Zalestra
Caballos salvajes de Galahad
Los establos de la ciudad: compra una montura o déjala descansar tras un viaje.
Ciudad de Zalestra
Posada "Dulces Sueños"
¡La mejor posada de Zalestra! Cama caliente, un cofre para tus cosas y algún libro para quien alquile una buena habitación.
Ciudad de Zalestra
Gremio de Herreros de Zalestra
Yunques, fraguas y el martilleo constante de los herreros de la capital.
Ciudad de Zalestra
Castillo de Zalestra
Aquí se erige la insigne fortaleza de Lord David Di Mariel, eje y vigía de la gran capital. Un refugio de soberanía y ley por cuyas solemnes estancias discurre, inexorable, el porvenir y dictado de toda Zalestra.
Ciudad de Zalestra
Primer Banco de Zalestra
Donde los aventureros de Zalestra guardan lo que no quieren llevar encima.
Ciudad de Zalestra
El Caballete de Madera
El taller de los carpinteros de la ciudad, entre serrín y tablones.
Ciudad de Zalestra
Alcantarillas
Las sucias y malolientes alcantarillas de Zalestra.
Ciudad de Zalestra
Gremio de Cadetes
Donde los guerreros luchan y aprenden el arte del combate.
Ciudad de Zalestra
Librería Publica de Zalestra
La biblioteca de la capital: estantes hasta el techo, mesas de lectura y el silencio de los eruditos.
Ciudad de Zalestra
Sastres de Lord Di Mariel
Telas, hilos y patrones para vestir a la nobleza de la capital.
Ciudad de Zalestra
Conservatorio "El primer Laud"
Aquí abre sus puertas el ilustre santuario del arte y la melodía, cuna de los más insignes tañedores del reino. Un remanso de armonía y tradición donde las notas del laúd tejen, sutilmente, la memoria lírica y el alma viva de toda Zalestra.
Ciudad de Zalestra
Viveres "La Galleta Feliz"
Comida, bebida y postres para el camino.
Ciudad de Zalestra
El Mago Sabiondo
Tienda de magia y alquimia de la capital.
Cementerio
Puertas del Cementerio
Un halo tenebroso se cierne sobre esta zona que hace escasos metros no existía.
Cementerio
Valle de las Lágrimas
Un campo abierto repleto de lápidas inclinadas, cruces de madera podrida y tierra removida.
Cementerio
Cabaña del Sepulturero
Una pequeña y cochambrosa cabaña donde vive Fred, el sepulturero del Cementerio de Zalestra
Cementerio
Osario de los parias
Un enorme pozo donde se arrojaban los cuerpos de indigentes, criminales y víctimas de pestes. El aire está cargado de miasma verdoso.
Cementerio
Avenida de los Mausoleos
Estructuras de piedra noble, verjas de hierro forjado, estatuas de ángeles llorando y capillas familiares ahora profanadas.
Cementerio
Santuario Profanado
Una antigua capilla en el centro del cementerio, ahora con los vitrales rotos y símbolos oscuros de nigromancia en el altar.
Cementerio
Criptas Subterráneas
Entrada hacia el subsuelo del cementerio. Pasillos oscuros, nichos excavados en la roca y sarcófagos de piedra sellados con runas.
Granjas
Entrada a las Granjas
Un camino de tierra deja atrás los adoquines de Zalestra. A ambos lados se extienden campos cultivados y el aire huele a hierba recién cortada.
Granjas
Huerto de Zalestra
Hileras de manzanos, perales y parras se extienden hasta donde alcanza la vista, cargados según la época del año.
Granjas
Huerta de Verduras
Bancales bien cuidados de patatas, zanahorias, cebollas, tomates y lechugas, regados a diario.
Granjas
Campo de Calabazas y Maíz
Un campo abierto donde calabazas panzudas maduran entre altos tallos de maíz. Un espantapájaros vigila, inmóvil, desde el centro.
Granjas
Campo de Trigo y Algodón
Trigo dorado ondea junto a un campo de algodón, separados por un estrecho sendero de tierra apisonada.
Granjas
Pastos de la Granja
Un pastizal cercado con vallas de madera baja, donde vacas y ovejas pastan tranquilamente.
Granjas
Corral y Granero
El corazón de la granja: un granero de madera, un gallinero y una pequeña pocilga, con la vivienda del granjero justo al lado.
Mina de la Montaña
Bocamina de la Montaña
Explanada exterior a los pies del risco rocoso donde se abre la boca de la mina. Hay carretillas volcadas, vigas de refuerzo y espuertas de mineral apiladas antes del túnel.
Mina de la Montaña
Galería Principal
Túnel principal de extracción reforzado con vigas de pino y alumbrado por antorchas en la roca. Raíles rudimentarios guían vagonetas entre vetas de carbón y cobre.
Mina de la Montaña
Filón Profundo
Caverna húmeda en lo más profundo de la montaña donde el agua rezuma por las paredes. Las vetas de mineral de hierro brillan bajo el tenue resplandor de los faroles.
Mina de la Montaña
Campamento de Barrenistas
Un ensanche seco y protegido de la galería habilitado como refugio para los mineros. Cuenta con una forja de campaña para reparar picos, lumbre y sacos de provisiones.
Bosque del norte
Entrada al Bosque
El camino empedrado se desvanece entre raíces retorcidas y helechos gigantes. Las copas de los robles y arces centenarios se entrelazan en lo alto, filtrando la luz del sol en un dosel esmeralda y dando paso a la inmensidad del bosque.
Bosque del norte
Zona de tala
El eco rítmico de las hachas resuena entre tocones enormes y pilas de troncos recién desbastados. El aroma a savia fresca y serrín impregna el aire en este claro abierto por los leñadores de Zalestra.
Bosque del norte
Claro del Bosque
Un remanso de paz donde la espesura se abre a una pradera salpicada de flores silvestres, arbustos de bayas y madrigueras. El murmullo del viento entre las hojas lo convierte en el lugar idóneo para montar un campamento o rastrear presas.
Bosque del norte
Espesura Umbría
La vegetación se vuelve densa y asfixiante, con zarzas espinosas y troncos muertos envueltos en una niebla persistente. Huellas pisadas en el barro y restos de fogatas apagadas revelan que este paso es frecuentado por forajidos y salteadores de caminos.
Bosque del norte
Puesto del Guardabosques
Una cabaña rústica construida con gruesos maderos y techada con corteza seca. Pieles puestas a secar, astiles de flecha afilándose y diversas trampas de caza descansan alrededor del porche de este puesto de vigilancia forestal.
Bosque del norte
Vado del Arroyo Susurrante
Un fino riachuelo serpentea y asoma tímidamente entre la densa vegetación y los guijarros cubiertos de musgo. La humedad constante del agua crea el entorno perfecto para el crecimiento de hongos umbríos, plantas medicinales y fuentes de agua pura.
Bosque del norte
Cabaña del Herborista
Una cabaña de madera y adobe con manojos de hierbas secas colgando de las vigas. Frascos de cristal, morteros de piedra y un pequeño alambique de cobre ocupan la mesa de trabajo junto a la ventana.
Lago del Bosque
Orilla de los Juncos
Una orilla de barro entre juncos altos. El agua, gris verdosa, se pierde hacia la isla de la ermita, que asoma entre la bruma. Huele a cieno y a hierba mojada.
Lago del Bosque
Cañaveral
Un laberinto de cañas y cáñamo silvestre que crece más alto que una persona. En un remanso flotan nenúfares y algún loto pálido.
Lago del Bosque
Cabaña del Pescador
Una cabaña de tablones con redes secándose en las vigas, cañas apoyadas en la pared y una olla al fuego. Huele a pescado ahumado.
Lago del Bosque
Embarcadero de la Ermita
Un embarcadero de madera podrida frente a la isla. Una barca medio hundida sigue amarrada al último poste. Cuando cae la noche, la niebla sube del agua y la orilla se queda muy callada.
Paso fronterizo
Puesto de Aduanas
Una empalizada y una caseta de piedra con la barrera bajada. Al fondo, la Puerta del Paso, cerrada y medio enterrada por un desprendimiento. Junto a la caseta espera un carro de caravana cubierto con lonas.
Paso fronterizo
Camino del Paso
Un sendero empinado entre pinos y peñascos, con nieve vieja en las umbrías. En el barro hay huellas de lobo, de oso y de algo más grande que un gato.
Paso fronterizo
Torre de Vigía Abandonada
Una torre redonda con la cima derrumbada y un campamento al pie: tiendas remendadas, un fuego apagado y armas en un astillero. Los desertores de la guarnición se han hecho fuertes aquí.
Paso fronterizo
Posta del Paso
Una sala baja de piedra con una chimenea enorme, bancos largos y raquetas de nieve colgadas en la pared. Aquí paran los que van a cruzar, cuando se puede cruzar.
Costa Oeste
Playa de los Naufragios
Una playa de guijarros grises donde el mar deja de todo: maderas, cabos, barriles reventados. A un lado asoman las costillas de un barco que nadie ha venido a reclamar.
Costa Oeste
Salinas Viejas
Unas eras poco hondas separadas por muretes de tierra, con costras blancas de sal. La casa del salinero está en ruinas, pero la sal sigue saliendo sola.
Costa Oeste
Acantilados del Oeste
Lo alto de los acantilados, con matas de hierba salada y nidos en cada grieta. Abajo, muy abajo, el mar revienta contra las rocas.
Costa Oeste
Cala del Contrabandista
Una cueva que se abre a una cala pequeña. Hay una barca varada en la arena, cajas y barriles apilados y un farol colgado de un gancho. Un pasadizo sigue roca adentro.